Aquel día estaba oscuro
El corcel aparcó a la orilla
Quería contaminar de un ósculo
Aquel cuerpo impregnado de vainilla
Su boca era de color frambuesa
Que más decir de aquel racimo
No importa evitar delicadezas
¿me voy o me le arrimo?
Atenacé sus brazos con tesón
Descomunal consecuencia en celo
Correspondió como si yo fuera un ladrón
Y enseguida enmarañé su pelo
Impregné su cuerpo con fragancias
Desde muy profundo de mí
No anduve con elegancias,
Enfocado en sentir y sentir
Después del huracán
Me llega un remordimiento
Pero ¿porqué no pecar?
Cuando no hay arrepentimiento
El que necesita oxigeno, sabe de hazañas
Aunque luche en la profundidad
En un estanque con pirañas
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