viernes, 29 de abril de 2022

Adrede

 

Aquel día estaba oscuro

El corcel aparcó a la orilla

Quería contaminar de un ósculo

Aquel cuerpo impregnado de vainilla

 

Su boca era de color frambuesa

Que más decir de aquel racimo

No importa evitar delicadezas

¿me voy o me le arrimo?

 

Atenacé sus brazos con tesón

Descomunal consecuencia en celo

Correspondió como si yo fuera un ladrón

Y enseguida enmarañé su pelo

 

Impregné su cuerpo con fragancias

Desde muy profundo de mí

No anduve con elegancias, 

Enfocado en sentir y sentir

 

Después del huracán

Me llega un remordimiento

Pero ¿porqué no pecar?

Cuando no hay arrepentimiento

 

El que necesita oxigeno, sabe de hazañas

Aunque luche en la profundidad

En un estanque con pirañas

 

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